sábado, 7 de abril de 2012

Pensar otra educación.


















Soy hijo de una maestra, y asistí a una excelente escuela pública tanto en primaria como en secundaria. Sin embargo no levanto la bandera de la educación tal como la conocemos. Será porque realmente mi escuela fue buena que aprendí a pensar diferente, a cuestionar, a buscar soluciones donde hay problemas. Quizás no fui lo suficientemente adoctrinado o tuve resistencia a ello para considerar que no todo lo que existe es bueno, mas bien todo lo contrario, aunque reconozca que antes de mi existencia fue peor y que el mundo avanza día tras día hacia ese futuro que algunos imaginamos.

¿Que tiene de bueno obligar a los chicos a asistir a clases? partimos de la base de una educación forzada y no de una educación pensada para que a los chicos les interese satisfacer su curiosidad. Desde que nacemos empezamos a investigar, los bebés miran todo a su alrededor y tienen un deseo voraz de conocer el mundo al que han llegado. Eso se pierde durante los primeros años de escolaridad, cuando quieren llenar a los chicos de datos y respuestas frías, que no se pueden cuestionar.

La escuela los obliga a ir a una determinada hora y sentarse en un pupitre, como soldados que esperan órdenes de un superior, en este caso su maestro. Maestros que ponen mucho amor y empeño en algunos casos y en otros todo lo contrario, pero no se preguntan ni se cuestionan lo que hacen de una manera profunda, simplemente aceptan lo establecido, las normas que les imparten y las cumplen de la mejor manera que pueden. Ellos tampoco tienen mucho margen para cuestionar, las normas vienen de un ministerio, que depende de un gobierno que depende de un sistema ya establecido.

La mayoría de los chicos se aburren en la escuela. Esto es un hecho, lo dicen ellos y lo he vivido yo. Encerrados en un lugar donde hay dias que no quieren estar, con compañeros que a veces les gustan y a veces no les gustan, con horarios que cumplir y ordenes que seguir. No es el límite de respetar al otro sino una gran cantidad de límites y obligaciones que me alejan de ese deseo natural de obtener conocimientos. A la escuela los chicos asisten principalmente para ver a otros chicos, para socializar, para jugar y divertirse. No los empuja el deseo de obtener conocimiento porque el sistema educativo que conocemos les aplasta la curiosidad y les exige cumplir con las normas para poder ser considerados "normales". y los que no cumplen con esas normas son suspendidos, expulsados o humillados frente a todos los demás niños, estigmatizados como tontos, burros, incapaces, cuando ni siquiera alguien se puso a analizar seriamente cual es el talento de cada uno de esos chicos.

Un chico al que no le gusta la matemática puede ser un brillante escultor o pintor, o mejor músico, también puede haber un excelente poeta que deteste la frialdad de los números.

Imaginemos una escuela diferente, por ejemplo una escuela que no esté limitada a las órdenes impartidas desde un ministerio público. Que haya escuelas públicas, libres y gratuitas para el que desee enviar a sus hijos allí, que sean de orientaciones variadas, que haya rurales y urbanas, con orientación hacia la ciencia, hacia las letras, hacia los deportes, hacia el arte, que haya otras que enseñen un poco de todo lo anterior, que haya otras privadas por las que se pague un acceso a las clases, por día, por semana, por mes, por año, que los chicos no tengan obligaciones de horarios ni de días, que asistan cuando y donde tengan ganas, que la escuela tenga la presión de otorgar verdadera calidad educativa para que los chicos deseen asistir y obtener conocimientos, para que las elijan y no que sea un menú repetido y obligado para todos por igual, para que sean "numeritos" y no seres pensantes y cuestionadores.

La escuela necesita otras miradas, quizás la que acabo de exponer no sea exactamente la mejor, pero es bueno pensar, es bueno cuestionar, forma parte de la hermosa experiencia de aprender.

7 comentarios:

Mariana. dijo...

Muy pocas veces (y ya siendo adulta, cursando en la nocturna)he tenido reales deseos de aprender. Honestamente guardo quizá la mitad de lo que me han "enseñado" desde la escuela primaria, porque realmente me provocó algo.
Muchas de las cosas que llevo en mi, las aprendí afuera.
Y las que puedo recordar (con un pequeño repaso algunas), fueron regalo de un muy buen profesor.
Sin embargo creo que tengo más conocimiento por mis padres y por mi.
Por criarme entre gente adulta.
Debería ser un placer estudiar, un placer que uno elija, que podamos desarrollar lo que más nos gusta y, si se puede, combinarlo con lo que mejor hacemos.

Anónimo dijo...

Lucas tu texto tiene mucha tela para cortar.
hay motivos por los cuales la educación se ha implementado y organizado de esta manera, motivos pedagógicos, económicos y psicologicos, pero no es el punto que quiero remarcar. Si puedo destacar que está comprobado que hay una edad para aprender, donde la plasticidad cerebral no es la misma que cuando intentás ese proceso más adelante, del mismo modo que hay una edad para adquirir el lenguaje, más allá de esa edad es complejo. Para indagar un poco sobre las causas del aburrimiento, no se puede dejar de lado todo el capítulo de nuevas tecnologías y su influencia a la hora de "pensar" y de mirar de los chicos actuales. Es lógico que se aburran cuando el aula no responde a la inmediatez que sí responde la tecnología en la que nacen inmersos. Y con repecto a los programas de educación adaptados a la necesidad e interés de cada población, te recomiendo un libro genial sobre un tema que vienen investigando varios especialistas en el tema, pero que tiene el plus de ser una investigación made in argentina: es
Cuando el aprendizaje es un problema (Monserrat De La Cruz). Es sobre el por qué de la deserción escolar, que falla en la educación de los sectores calificados como " marginales" . Toma la base de una investigación que comenzó Vigotsky en la rusia post revolución en los años 30. Si te interesa material te recomiendo. Pero es muy interesante, porque rompe con lo tradicionalmente pensado como causa del fracaso escolar.
Saludos
Celina

Lucas Castro dijo...

El concepto de que se ha pensado la educación de esa forma deja en claro que hay un interés claro por adoctrinar de una determinada forma a los chicos. ¿Por qué tengo que decirle a los padres como educar a sus hijos? ¿No son acaso los padres y los propios niños los que tienen que buscar lo mejor para su porvenir? ¿Quien dice que el sistema educativo actual traiga buenos resultados? yo veo una gran mayoria de ciudadanos con una atroz incapacidad de cuestionar y pensar el mundo. No piensan mas allá de lo cotidiano, se adaptan a la rutina, a las órdenes, a las obligaciones, no saben nada del cosmos, no saben nada de ciencia, no saben nada de arte, la gran mayoría de los ciudadanos adultos son bastante ignorantes, y aprendieron a repetir datos que no les sirven absolutamente para nada en la vida adulta. No les enseñaron siquiera a como enfrentar este mundo, este sistema perverso, no saben lo que es la tasa de interés hasta que no les roban los bancos, no saben invertir, no saben manejar su dinero, de hecho creen que el sistema monetario es una vaca sagrada. todo está perfectamente pensado para que nadie cuestione. Creen ser libres cuando son esclavos rentados, en definitiva el trabajo repetitivo es eso, es esclavitud rentada. La tecnologia de hoy permite otro mundo, realmente libre, algo mas cercano a lo que soñamos siempre. esta escuela no generó lideres, generó obreros, es decir personas que creen que está bien estar 8 a 10 hs diarias haciendo tareas repetitivas cuando una máquina podría hacer el trabajo de 100 de ellos y ellos podrian estar investigando el cosmos, por ejemplo. y la excusa es la carencia, la excusa es el dinero, la excusa es que no hay recursos y es mentira, sobran recursos, solamente están mal administrados, están al servicio de las elites dominantes. La escuela forma chicos que se adapten a ese sistema. Los chicos se aburren porque la escuela va a contramano de su naturaleza. tan simple como eso. las obligaciones solo traen tristeza y frustración.

Matias Ariel Seoane dijo...

- Por supuesto que es un proceso adoctrinador, cuando se instrumentó la educación pública buscaban generar trabajadores lo suficientemente capacitados como para manejar máquinas o ser comerciantes. Nunca tuvieron la intención de generar ciudadanos capaces de pelearles la posición de poder que detentan. No creo que fuera "una falla del sistema" sino que fue completamente adrede.

-Yo no creo que los chicos se aburran sólo porque no siguen el ritmo de la tecnología actual, yo tenía días de aburrirme muchísimo y faltaban años para que conociera internet. El sistema educativo nos corre de atrás, siempre. Tampoco creo que el buscar que se interesen sea cambiando los contenidos (del principio de la escuela primaria al menos) sino más bien quizás modificando la forma de transmitirlo. A leer y a hacer cuentas hay que aprender aunque te aburra. Nociones básicas de geografía, historia y física también. Estoy de acuerdo sí con que hay fallas terribles a la hora de aprender comprensión de textos y por ende de tener una opinión crítica. Cuando empecé la universidad, me di cuenta de que no sé estudiar. Nunca nadie me enseñó a abarcar textos extensos o complejos, ni que podía no estar de acuerdo con lo que decían.

YIZUS dijo...

Es cierto lo que decis, en muchos sentidos, sin embargo me resulta casi imposible imaginar como podría articularse algo asi. Es dificil que a alguien se le despierte la curiosidad sobre algún tema si desconoce su existencia, el interes de investigar surge luego de presentado el tema, y por cada uno interesado habrá veinte desinteresados. Es natural que los chicos se inclinen por el deporte, o por actividades plasticas, y muy pocos o ninguno naturalmente por las matemáticas. Se de muchos chicos que odiaron fervientemente las matemáticas pero fueron exigidos y salieron del secundario con buen nivel, para descubrir luego que la carrera que siguieron después tenía mucha matemática, lo cual les facilitó todo. Un arqueólogo por ejemplo quiere desenterrar huesos, al menos eso es lo que imagina de chico, luego ve que necesita saber mucha quimica, para lo cual no se sintió atraido para nada en su adolecencia. Un conocimiento que no se tiene siempre parece no servir para nada, es común que suceda que cuando uno aprende algo nuevo luego ese dato aparece a cada rato en todos lados. Cual es la solución no tengo la menor idea, talvez que determinada cantidad de años sea como los conocemos, con educación obligatoria en horarios fijos, y luego cuando la semilla está plantada, que los últimos dos años sean de investigación motivada por el propio interes y por la libertad. Es sólo una idea.

Lucas Castro dijo...

En mi planteo no indico que los chicos sean los que presenten los temas, sino que tengan variedad de elección, y que las metodologías actuales no son las que creo correctas, las "notas", los horarios fijos, la formación de todos los chicos por igual cuando son diversos, a eso me refiero. logicamente que a todos les servirán las herramientas, pero la curiosidad es innata, y la curiosidad por las matemáticas por ejemplo, se puede despertar de diferentes maneras, un pizarron con un maestro hablando no me parece la mas adecuada, se puede enseñar matematicas jugando, en un lugar al aire libre, con ejercicios que inviten a los chicos a pensar, no con fórmulas de memoria. de todo esto habla mucho Adrian Paenza en sus libros, y el es profesor de matemáticas.

Florencia Fernández dijo...

El estilo de educación actual no es más que una deformación del estilo de educación que planteaban los griegos. Ellos consideraban que había, lo que hoy llamamos materias, que eran indispensables para la cultura y formación del hombre, pero la forma de impartirla era justamente como vos planteás. Libremente y adaptada a los gustos y necesidades de los interesados.
Particularmente creo que esta triste deformación se debió al aumento en el número de integrantes de los grupos de alumnos, por lo que debió "organizarse" de alguna manera. Espero que algún día evolucionemos a este tipo de educación diferente que planteás.
Saludos!